
Lactancia y retorno laboral, ¿cómo llevar un equilibrio?
Sabemos que cuando nace tu bebé no te quieres separar ni un segundo de él, quieres mirar cómo se ríe y disfrutar de ese periodo de conexión único al amamantarlo; por eso, lactancia y retorno laboral son dos palabras difíciles de unir. Pero no te preocupes, volver al trabajo mientras estás en periodo de lactancia es posible si te planificas para extraer la leche materna y almacenarla, aprovechas los descansos legales, usas las salas de lactancia y coordinas con el cuidador para que tu bebé siga recibiendo tu leche materna.
En este artículo queremos acompañarte en ese proceso llamado: lactancia y retorno laboral. Hablaremos de los tipos de lactancia, de cómo organizar tu regreso, de alternativas para alimentar a tu bebé y de otros consejos para lograr un equilibrio entre tu faceta de mamá y como profesional.
Tipos de lactancia materna
Si has venido practicando la lactancia materna, de seguro ya sabrás que hay dos formas en las que puedes decidir alimentar a tu bebé.
Lactancia materna directa
Es la forma más natural y común: alimentar a tu bebé directamente del pecho. Además de nutrirlo, este contacto piel con piel fortalece el vínculo emocional y le brinda seguridad. Eso sí, con el retorno laboral puede volverse un reto mantener la misma frecuencia, pero siempre hay opciones para adaptarse.
Lactancia materna diferida
Aquí la leche materna se extrae y se conserva en mamaderas o vasitos para que otra persona pueda alimentar al bebé cuando tú no estás. Es la opción favorita de muchas mamás que regresan al trabajo, porque permite mantener la lactancia exclusiva durante los primeros meses, aunque no estés físicamente presente.
¿Cómo retornar al trabajo en el periodo de lactancia?
Volver al trabajo mientras estás amamantando es todo un cambio, y está bien sentirlo así. Es un proceso de adaptación para ti, para tu bebé y también para quienes te acompañan en el día a día. Date permiso para planificar con calma esta nueva etapa, pensar qué necesitas y cómo te sentirías más cómoda. Tu bienestar también importa mucho.
Organizarte con rutinas de extracción puede hacer la diferencia. Guarda tu leche en recipientes adecuados y conversa con tu jefe o con el área de recursos humanos para saber si en tu trabajo hay espacios amigables para la lactancia o si puedes contar con horarios específicos para extraerte leche o ver a tu bebé.
Un tip súper útil es empezar a practicar la extracción algunas semanas antes de volver al trabajo. Así, tu bebé se va acostumbrando poco a poco a recibir tu leche de otra forma, y tú ganas más seguridad y tranquilidad para este nuevo comienzo.
Equilibrio entre el trabajo y la lactancia
Aunque escuches historias de mamás que no han tenido las mejores experiencias en su retorno laboral durante la lactancia, déjanos decirte que sí hay algunas maneras de que puedas sentirte un poco más tranquila durante esta transición. ¡Te dejamos algunas de nuestras recomendaciones!
Lactancia en el lugar de trabajo
Hoy en día, muchas empresas cuentan con salas de lactancia o espacios privados donde puedes extraerte leche de forma cómoda, tranquila y segura. Si en tu trabajo no existe este espacio, anímate a conversarlo con tu jefe o con Recursos Humanos y explica tus necesidades.
Cuidado de los hijos en ausencia por retorno laboral
Para volver al trabajo con más calma, es importante que la persona que cuide a tu bebé sepa cómo manejar tu leche extraída: desde el almacenamiento correcto hasta la forma de calentarla y ofrecérsela. Tener todo claro te dará mayor tranquilidad mientras estás fuera de casa.
Extracción durante tu jornada laboral
La constancia es clave en esta etapa. Lo ideal es extraerte leche cada 3 o 4 horas para mantener la producción y evitar molestias como la congestión mamaria. Contar con un buen extractor y una neverita portátil puede hacer tu rutina mucho más fácil y práctica durante el día.
Derechos laborales durante la lactancia
En Chile, la ley protege a las madres trabajadoras durante el período de lactancia para que puedan combinar su trabajo con el cuidado de su bebé. La legislación contempla el derecho a una hora diaria para amamantar o extraer leche hasta que el hijo o hija cumpla dos años, además de espacios adecuados y condiciones dignas para hacerlo.
También existe protección a la maternidad que resguarda la estabilidad laboral, para que puedas vivir esta etapa con mayor tranquilidad y sin miedo a vulneraciones de tus derechos.
Consejos para volver al trabajo sin dejar la lactancia
Organízate con tiempo y baja el estrés: antes de volver al trabajo, empieza a extraer leche para armar un pequeño respaldo en casa. Aprovecha este periodo para definir quién cuidará a tu guagua y cómo se organizarán las tomas durante el día. Tener un plan te dará mucha más tranquilidad.
Leche lista cuando tú no estés: durante las horas en que no estés con tu bebé, necesitarás leche extraída y bien refrigerada. Mantener una extracción constante no solo ayuda a cuidar tu producción, sino que también previene molestias como dolor en los senos o tapones.
Mantén tu ritmo de extracción: en el trabajo, lo ideal es extraerte leche cada 2 a 4 horas, tal como lo harías si estuvieras amamantando. Dar pecho antes de salir de casa y al regresar fortalece el vínculo con tu hijo y ayuda a mantener la producción.
Recuerda tener tu protector de lactancia para evitar fugas de leche.
Alinea todo con quién cuida a tu bebé: habla con la persona que quedará a cargo de tu bebé y explícale cómo ofrecer la leche extraída. Un dato útil: pedirle que no dé una toma completa justo antes de que llegues, para que tu hijo quiera compartir contigo después.
Dale tiempo a la adaptación: intenta dejar a tu bebé con su cuidador algunos días antes de volver al trabajo. Es normal que necesite tiempo para acostumbrarse al biberón o a la tetina, así que paciencia, contención y mucho cariño en esta nueva etapa.
Alternativas de alimentación por retorno laboral
Si ya estás cerca de los 6 meses de tu bebé, puedes hablar con el pediatra sobre la introducción de alimentos complementarios. Esto no sustituye la leche materna, pero sí ayuda a diversificar la alimentación y facilita la organización durante tus horas fuera de casa.
Adelantar alimentos complementarios
Algunos bebés muestran señales de estar listos antes de los 6 meses, como sostenerse mejor sentados o mostrar interés por la comida. Sin embargo, es importante que esta decisión la tomes siempre junto al pediatra.
¿Cuánta leche necesitas guardar si vuelves al trabajo y sigues amamantando?
La cantidad de leche que necesitará tu bebé depende de su edad y apetito. Como referencia general, los bebés entre 1 y 6 meses suelen tomar entre 120 y 240 ml por toma y pueden hacer entre 4 y 5 tomas al día. En el caso de los recién nacidos, lo más común es que las tomas sean más frecuentes, aproximadamente cada 4 horas.
Para organizarte mejor, calcula cuántas horas estarás fuera de casa y prepara la leche en porciones según ese tiempo. Así evitas desperdicios y te aseguras de que tu bebé tenga lo justo y necesario mientras no estás.
Un consejo clave: guarda siempre un poco más de leche de la que estimaste. Ese “extra” puede sacarte de apuros frente a imprevistos o días en que tu guagua tenga más hambre de lo habitual.
Volver al trabajo sin dejar la lactancia no es fácil, y quienes ya somos mamás lo sabemos. Habrá días en que sientas que no llegas a todo o que la culpa aparece justo antes de una reunión importante. Respira profundo: estás haciendo lo mejor que puedes, y eso es suficiente.
Recuerda que la lactancia es un regalo, no una obligación eterna. Cada gota de leche que le das a tu bebé ya sea en tus brazos o a través de un tetero con tu leche extraída, vale oro. La clave está en encontrar tu propio equilibrio y confiar en que, juntas, irán aprendiendo a transitar esta nueva etapa.
Porque sí, eres mamá, pero también eres mujer, profesional, amiga y mucho más. Aunque ahora sientas que el tiempo no alcanza, con organización, paciencia y mucho amor, todo se va acomodando.


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