
Fantasías sexuales: qué son y cómo explorarlas
Nuestras fantasías y sueños cambian a lo largo de los años y tener fantasías sexuales no es algo raro ni prohibido: ¡todas las tenemos! Lo que pasa es que muchas veces no se hablan, y eso puede hacer más difícil vivirlas. Queremos contarte qué son las fantasías sexuales, por qué son tan comunes y cómo explorarlas de forma segura y divertida para disfrutar de ese “ufff” tan liberador que dejan cuando se hacen realidad.
¿Qué es una fantasía sexual?
Una fantasía sexual es una representación de algo que ya hemos probado, pero en la mayoría de los casos, que queremos vivir, y de solo pensarla, produce un deseo que genera sensaciones placenteras en el cuerpo y ¡claro!, también mucha humedad.
Estas pueden ser tan románticas como sexuales y son especiales porque hacen parte del universo creativo de cada una de Nosotras. Aquí no hay límites.
¿Por qué aparecen fantasías sexuales?
Las fantasías sexuales son una parte natural y saludable de nuestra mente, tan importantes como los sueños que nos inspiran en la vida. Nos permiten imaginar, explorar y conectar con nuestros deseos más profundos. Soñar con situaciones diferentes o atrevidas no solo despierta placer o curiosidad, también puede fortalecer la conexión con nuestra pareja o ayudarnos a conocernos mejor a nosotras mismas. En el fondo, las fantasías son una forma de descubrir qué nos gusta, qué nos emociona y cómo queremos vivir nuestra sexualidad con libertad y confianza.
¿Es normal tener fantasías sexuales?
No podríamos responder a esta pregunta sin antes agradecer por estar vivas en este siglo, en esta época, en este momento de la vida, o como lo queramos llamar... Pues hoy reconocemos que tener fantasías sexuales hace parte natural del ser humano. Anteriormente, por desconocimiento, el tema era tan tabú que, de solo pensarlo, generaba culpa, mientras que ahora “culpa” puede ser no darle rienda suelta a la creatividad en este aspecto.
¿Cuáles son las fantasías sexuales más comunes?
Aunque cada una de Nosotras tiene deseos únicos y personales, hay ciertas fantasías sexuales que se repiten con frecuencia. Esto se debe a que muchas comparten ese toque de misterio, curiosidad o “prohibición” que las hace tan atractivas. Desde los juegos de roles hasta las situaciones fuera de lo cotidiano, estas fantasías despiertan la imaginación y nos invitan a explorar nuestro deseo con libertad, siempre desde el respeto, la comunicación y el consentimiento.
Sexo con tu ex
Recomendado para el storytime, pero no para el corazón, pues esta fantasía es quizá la más generalizada de todas, no solo porque esconde un “no deberías hacerlo”, sino también porque tener sexo con alguien que ya conoce una parte importante de tus gustos y, sobre todo, con quien se tuvo o mantiene una conexión emocional, siempre será una buena zona de confort para el placer. Sin embargo, no creemos en lo de “mejor malo conocido que bueno por conocer”, así que antes de cumplirla, te recomendamos poner en la balanza el deseo de hacerla realidad vs. el vacío que podrás sentir después, al saber que probablemente no será una conexión con futuro.
Sexo con un amigo
Esta es una de las fantasías más comunes y, aunque muchas no lo admitan, más de una la ha tenido. Surge de esa mezcla entre confianza, complicidad y atracción que puede aparecer en una amistad cercana. La idea de pasar de lo platónico a lo físico genera curiosidad, pero también dudas, ya que muchas veces se teme que algo cambie entre ambos. Aun así, imaginarlo no tiene nada de malo: es una forma natural de explorar el deseo en un contexto de cercanía y seguridad emocional.
Relaciones sexuales con un famoso
Esta fantasía tiene todo el brillo del espectáculo y la emoción de lo inalcanzable. Soñar con un beso o una cita con Justin Bieber fue, para muchas, el primer acercamiento a la idea del deseo y la atracción. Más allá del nombre del famoso, lo que realmente representa esta fantasía es la ilusión de vivir algo apasionado, diferente y fuera de la rutina. Es una manera divertida de dejar volar la imaginación y conectar con ese lado romántico o aventurero que todas tenemos.
Romance con un compañero de trabajo
Aquí la prohibición suele ser la característica que impulsa en mayor medida el deseo, mientras se le suma el coqueteo discreto y unas cuantas miradas disimuladas que envuelven a los involucrados en una atmósfera de complicidad que crea el entorno perfecto para fantasear con algún tipo de contacto físico.
Sexting: mensajes sexuales
El sexting es una de esas fantasías que combinan deseo, creatividad y mucha imaginación. Consiste en escribir o recibir mensajes con contenido sexual que despierten la mente y el cuerpo, y puede ser tan excitante como cualquier encuentro físico. Eso sí, para que realmente funcione, ambas personas deben estar en sintonía y dispuestas a dejarse llevar por el juego. Cuando hay confianza, comunicación y ganas, el simple intercambio de palabras puede convertirse en una experiencia intensa y muy estimulante.
Diferencias de las fantasías sexuales en hombres y mujeres
Aunque el placer es universal, las fantasías sexuales suelen variar según los gustos, experiencias y formas de vivir la sexualidad de cada persona. Se dice que los hombres tienden a tener fantasías más visuales o exploratorias, mientras que las mujeres suelen conectar sus deseos con lo emocional o lo romántico. Sin embargo, no hay reglas fijas: las fantasías evolucionan con el tiempo y reflejan quiénes somos.
Así que si estás pensando en una que no mencionamos, tómalo como una invitación a explorarla. Lo importante es hacerlo con libertad, respeto y mucha creatividad, porque vivir tu placer a tu manera también es una forma de conocerte mejor y disfrutar como solo nosotras sabemos hacerlo.
Fuentes
https://itaepsicologia.com/fantasias-sexuales-el-poder-de-la-imaginacion/

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