Volver a
11 de Septiembre


Tener relaciones sexuales por primera vez genera dudas, miedos y muchas expectativas. Con información clara puedes vivir esta experiencia de forma segura, consensuada y sin presiones innecesarias.
La primera relación sexual puede generar miedo y es una decisión muy personal, sólo tú sabrás cuando es el momento indicado, no existe una edad fija para hacerlo, se dará cuando te sientas lista y preparada tanto física como mentalmente. Escoge una persona que te haga sentir protegida, cómoda, amada y segura.
Seguro te preguntarás cómo tener relaciones sexuales por primera vez y la respuesta es que no existe un paso a paso sobre cómo hacerlo, sino que es un momento de gozo, placer y descubrimiento con tu pareja, no implica solo la penetración (coito).
Durante el contacto sexual, la exploración de las emociones y sensaciones son muy importantes y se logran a través de los besos, los abrazos y las caricias en diferentes partes del cuerpo. Cada pareja es libre de escoger cómo vivir su primera relación sexual y antes de llegar al coito, poder expresar qué y cómo les gustaría practicar sexo, para tener una experiencia cómoda durante la primera relación sexual.
Te recomendamos que definas cuál es el método anticonceptivo ideal para ti con la ayuda de la ginecóloga y no dejes de utilizar condón durante la relación sexual, porque además de prevenir un embarazo no deseado, disminuyes el riesgo de contagiarte de enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Frente a las posturas ideales para practicar sexo por primera vez, ¡no te preocupes ni adelantes! Junto con tu pareja irán construyendo una confianza e intimidad tan profunda que les permitirá encontrar la posición adecuada para que ambos sientan placer y comodidad. Si sientes que tu primera relación sexual no es muy satisfactoria ¡es normal! con el tiempo se adaptarán y sabrán que es lo mejor para ustedes y su vida sexual.
El placer, al igual que la sexualidad, es un tema completamente personal, sin embargo, el cuerpo cuenta con unas zonas erógenas en donde las sensaciones son más intensas y provocan una respuesta sexual.
¡Algunas te pueden sorprender! Entre ellas está el clítoris, que es la parte más sensible de todo el cuerpo, pues tiene muchas terminaciones nerviosas, la vagina, la vulva, el ano y los pezones. Sin embargo, hay otras zonas como los labios, las orejas, la piel de la espalda y los muslos que también producen placer en algunas personas.
En los hombres estas zonas pueden ser diferentes, además de sus órganos sexuales, pueden disfrutar las sensaciones en los abdominales bajos, los muslos, el cuello y los labios.
Estas son las más comunes, pero esto varía entre los gustos de las personas, algunas puedes descubrir que cuando rozan otra parte del cuerpo, les causa placer. ¡Por eso es tan importante que bases todo en experiencia propia, y no lo que te digan los demás! El sexo es una experiencia única.
Sí, es posible alcanzar el orgasmo durante la primera vez que una persona tiene relaciones sexuales. Sin embargo, no todas las personas experimentan orgasmos en su primera experiencia sexual, ya que factores como la excitación, la comodidad, la relajación y la comunicación con la pareja pueden influir en la capacidad de alcanzar el clímax.
Es importante recordar que cada cuerpo es diferente y que el orgasmo no es el único objetivo o medida de éxito en el sexo. Lo más importante es asegurarse de estar cómoda, comunicarse con la pareja y explorar lo que se siente bien.
Seguro más de una vez has escuchado que perder la virginidad está relacionada con el himen, porque al romperse este tejido muscular dejamos de “ser vírgenes”, pero esto es ¡falso! y queremos explicarte por qué.
La virginidad no está relacionada con la ruptura del himen, sino con la primera vez que experimentas la penetración (coito). A muchas mujeres les sucede que su himen es tan elástico, que durante el coito no se rompe, y aún así han dejado de ser vírgenes.
Un lubricante a base de agua también es un buen amigo, para que la ficción no sea un problema, aunque lo mejor que pueden hacer es dedicar un buen tiempo al juego previo.
Este es todo lo que te produzca placer antes de que tengas relaciones sexuales, esto incluye los besos, las carícias, las cosquillas, las palabras, los coqueteos y las sensaciones de todo el cuerpo que te permite relajarte un poco y te prepara para tener una experiencia mucho más placentera.
La primera relación sexual puede doler y presentar sangrado, o por el contrario sentirse bien y que no suceda nada. Si te pasa lo primero, es porque el sangrado se da al romperse el himen, y el dolor es causado por el estiramiento del mismo. Este sangrado es escaso, más o menos como una mancha y dura como máximo un día.
El sangrado generado por la primera relación sexual no debería ser mucho más de un par de gotas y durar solamente 24 horas como máximo. En caso de que tenga mayor frecuencia o cantidad, es importante que consultes con una ginecóloga de manera urgente.
¡Recuerda! No todas las mujeres sangran en su primera vez, y esto es por varios factores como: tener un himen lo suficientemente flexible para mantenerse intacto aún con la relación sexual, que la mujer tenga ausencia desde el nacimiento del himen, o que se haya roto el himen anteriormente.
El dolor de la primera relación sexual debería ser nulo, pues una buena excitación y una buena lubricación deberían garantizar una relación sexual sin dolor, sin embargo, en caso de que sea doloroso, recuerda que el dolor nunca debe ser incapacitante, no debería generarte lágrimas y no debe doler más de un par de horas después del coito.
Así que debes estar tranquila sobre si hay o no dolor en tu primera vez ¡Vive el momento y mejor asegúrate de estar protegida siempre con el método anticonceptivo ideal para ti y con condón!
El sangrado después de la primera vez suele ser leve y puede durar hasta un día como máximo. Por lo general, se presenta como una mancha escasa, similar a unas pocas gotas. Es importante tener en cuenta que si el sangrado es excesivo o prolongado, se debe buscar atención médica de inmediato.
Es completamente normal sentir algunos cambios físicos y emocionales tras la primera vez. Los síntomas más habituales incluyen:
Leve sangrado o manchado (puede durar hasta 24 horas)
Sensación de ardor o molestia leve en la zona vaginal
Sensibilidad en los genitales las primeras horas
Pequeñas agujetas musculares en la zona pélvica
Cambios emocionales: euforia, alivio, nerviosismo o melancolía
Si experimentas sangrado abundante, dolor intenso, fiebre o flujo con olor inusual en los días siguientes, consulta con tu ginecóloga.
¡Claro que sí! Todas las mujeres tenemos la probabilidad de quedar embarazadas desde la primera relación sexual, porque con la llegada de la primera menstruación, nuestro cuerpo está físicamente listo para ser mamás. Tener relaciones sexuales sin protección aumenta la posibilidad de quedar en embarazo.
Para quedar embarazada solo es necesario que un espermatozoide llegue al óvulo, es decir, que el semen o líquido preseminal entre a tu vagina, así sea solo una vez.
La primera relación sexual sucederá en cualquier etapa de tu vida y hace parte de tu vida sexual. Es muy importante que vivas este momento con mucha responsabilidad y al lado de la persona que sientas es la indicada, nadie te debe presionar ni obligar. Está bien decir NO y en cualquier momento puedes hacerlo.
No te sientas presionada, no te compares con tus amigas. Solo tú sabrás cuándo es el momento indicado para tener sexo por primera vez.
Si tu periodo se retrasa después de la primera vez, consulta cuántos días de retraso menstrual son normales y cuándo hacer una prueba de embarazo.
Puedes elegir entre diferentes métodos anticonceptivos como:
Condones: única barrera para cada ocasión, también previenen ITS
Píldora anticonceptiva: consumo diario obligatorio
Parches hormonales
Dispositivo intrauterino (DIU)
Inyecciones hormonales
Ten en cuenta que el condón es el único método que también protege contra las infecciones de transmisión sexual.
Lo que sientes después de la primera vez es completamente tuyo y válido. Algunas mujeres sienten alegría y cercanía con su pareja; otras, indiferencia, nerviosismo o incluso tristeza pasajera. No hay una reacción correcta. Lo importante es que la experiencia haya sido consensuada y que te hayas sentido segura en todo momento. Si tienes dudas físicas o emocionales, hablar con tu ginecóloga o con alguien de confianza siempre es una buena opción.
Sí, aunque es muy poco común, puede suceder que un pene no quepa cómodamente en la vagina debido a diferencias en tamaño y forma corporal entre las personas involucradas.
Sin embargo, las vaginas son elásticas (por ahí pasa ¡un bebé!) y pueden adaptarse a diferentes tamaños, especialmente cuando estamos excitadas.
El miedo es parte de cualquier experiencia nueva. Hablar sobre ello, informarte y respetar tus tiempos ayuda a disminuir la ansiedad.
En vez de preocuparte por “hacerlo súper bien”, enfócate mejor en “sentirte súper bien”. Te aseguramos que ese cambio de perspectiva va a lograr que ambos se sientan mucho más cómodos y que puedan conversar sobre lo que está funcionando y lo que no.
No esperes a que todo salga perfecto… Es la primera vez y es normal que no tengas ni idea de qué hacer. Por eso es tan importante que escojas bien a la persona con la que quieres emprender este camino.
Por eso te recomendamos que te informes de todo lo que puede pasar, todo lo que puedes sentir y los mitos que existen respecto al sexo.

Déjanos tus comentarios